¿Sabéis cuál es el problema?
Todo, todo es el problema.
El mundo que la sociedad ha creado es el problema.
Un mundo en el que si no bebes eres un pringado, y si bebes un alcohólico.
Un mundo en el que si hablas de sexo eres un pervertido y si no hablas un inocente.
Un mundo en que si apruebas eres un empollón y si suspendes un tonto.
Un mundo en el cual si eres feliz te lo tienes muy creído, si estás triste eres un psicópata depresivo, y si estás enfadado eres un antisocial.
Un mundo en el que lo peor que te puede pasar es que te salga un grano en la nariz.
Un mundo en el que las personas convierten en odiado todo aquello que no les gusta.
Un mundo en el que las chicas vomitan la comida porque el chaval de la clase de al lado prefiere mirar a la rubia del C, que le han crecido más tetas.
Un mundo en el que los chicos se comportan de manera violenta y agreden a otros chavales para ocultar su sentimiento de inferioridad.
Un mundo en el que las actitudes crueles están bien vistas, y si cedes el asiento a los ancianos en el bus probablemente lo único que consigas sean unas palabras de burla.
Un mundo en el que cuando te caes en vez de ayudarte se ríen de ti.
Un mundo en el que la televisión miente e hipnotiza.
Un mundo en el que madres adictas al valium y al prozac regañan a sus hijos por sacar malas notas.
Un mundo en el que padres descargan la tensión del trabajo en su familia, y ahogan sus penas de una vida aburrida que no les lleva a ninguna parte en alcohol.
Un mundo en el que hay que empujar al prójimo cuando se tambalea en la escalera para poder llegar tú al piso de arriba.
El mundo es el problema.
Todo, todo es el problema.
El mundo que la sociedad ha creado es el problema.
Un mundo en el que si no bebes eres un pringado, y si bebes un alcohólico.
Un mundo en el que si hablas de sexo eres un pervertido y si no hablas un inocente.
Un mundo en que si apruebas eres un empollón y si suspendes un tonto.
Un mundo en el cual si eres feliz te lo tienes muy creído, si estás triste eres un psicópata depresivo, y si estás enfadado eres un antisocial.
Un mundo en el que lo peor que te puede pasar es que te salga un grano en la nariz.
Un mundo en el que las personas convierten en odiado todo aquello que no les gusta.
Un mundo en el que las chicas vomitan la comida porque el chaval de la clase de al lado prefiere mirar a la rubia del C, que le han crecido más tetas.
Un mundo en el que los chicos se comportan de manera violenta y agreden a otros chavales para ocultar su sentimiento de inferioridad.
Un mundo en el que las actitudes crueles están bien vistas, y si cedes el asiento a los ancianos en el bus probablemente lo único que consigas sean unas palabras de burla.
Un mundo en el que cuando te caes en vez de ayudarte se ríen de ti.
Un mundo en el que la televisión miente e hipnotiza.
Un mundo en el que madres adictas al valium y al prozac regañan a sus hijos por sacar malas notas.
Un mundo en el que padres descargan la tensión del trabajo en su familia, y ahogan sus penas de una vida aburrida que no les lleva a ninguna parte en alcohol.
Un mundo en el que hay que empujar al prójimo cuando se tambalea en la escalera para poder llegar tú al piso de arriba.
El mundo es el problema.
